Baby Led Weaning, con 9 meses

Seguimos con el BLW otro mes más. Monstruita tiene ya nueve meses y medio, y llevamos desde que tenía seis.

¡Oh, no, qué tía más pesada, dejadme comer a mi aire ya!

Continúan apareciendo novedades. Por ejemplo, Monstruita ya no va a por los platos al comer, sino a por lo que hay dentro del plato (siempre y cuando no esté cansada de comer). Vaya por delante que yo no suelo usar platos con ella, sino que le pongo los alimentos en la bandeja de la trona, salvo en excepciones (purés, lentejas…). Esto lo hemos visto al salir a comer a casa de los abuelos.

Hemos aplicado el BLW en un restaurante. Chino. Vale, tampoco es tipo de restaurante más ideal, pero es de bastante confianza. Uno de los dueños nos comentó que había sido padre el día anterior (y ahí estaba, dando el callo. La dura vida del autónomo, por muy chino que sea). Nos ofreció la trona para Monstruita y la aceptamos sin dudar (la verdad es que ni se nos había ocurrido pedirla. Cosas de primerizos…) Así que sentamos a Monstruita, extendimos una servilleta sobre la bandeja de la trona, y le pusimos arroz blanco y filete de pollo a la plancha, que habíamos pedido previamente. Así nos pusimos los tres a comer tranquilamente.

Porque esa es otra ventaja del BLW: al ser el bebé bastante autónomo comiendo, los padres pueden estar relativamente tranquilos y continuar con su comida. Así que tras ese primer triunfo, decidimos repetir en otro restaurante de una conocida cadena americana. Como no me fiaba de la comida que iba a encontrar allí, me llevé un filete de ternera a la plancha, zanahoria y patata cocidas y una mandarina. De foto era la cara de la camarera cuando le pregunté que si podría calentar el filete para Monstruita. Debió pensar que la estaba vacilando. Al final, aproveché la patata asada de la carta (cogiendo lo que se libraba de toda la guarrería en forma de salsas que le habían añadido), junto con el filete y la mandarina.

¿Crimen? ¿Qué crimen? Las fresas se han suicidado ellas solas

Quien me conoce, sabe que huyo de los extremismos. Y en el caso del BLW no iba a ser menos. Así que tras probar a darle calabacín y calabaza en distintas formas, decidí que lo mejor en ese caso sería presentárselo en puré. Así que de vez en cuando, también le doy puré de calabacín y patata o de calabaza y patata. Por supuesto, me preparo mi ración al respecto también. Eso sí, procuro no echar en los purés ni carne ni pescado. Pienso que es bueno que asocie el color del puré con un sabor/ingrediente determinado, para evitar el rechazo genérico a toda la comida que se presente de esta manera.

Purés de fruta jamás le he preparado. La fruta, de por sí, es bastante blandita por lo general. La manzana a veces se la doy asada, y otras al natural. Principalmente también es como yo me como la fruta, así que ¿por qué se la voy a dar a ella en puré?

Con la carne y el pescado, pasa lo mismo. La carne no es blanda, pero chupa los jugos. Y cada vez se da más maña para cortar trozos de un tamaño adecuado para que los pueda tragar, y eso que solo tiene dos dientes todavía. El pescado es más fácil de tragar, pero tiene que tirar de motricidad fina en plan profesional, porque Monstruo y yo prácticamente se lo dejamos desmigajado de tanto mirar para quitarle cualquier atisbo de espina. Aunque no importa mucho, porque hoy le he dado guisantes, y los coge y se los lleva a la boca perfectamente. Una gloria, oye.

Y aunque en este post aseguré no estar muy de acuerdo con Eloísa, de Una maternidad diferente, en poner un poquito de sal en las comidas de Monstruita, ahora cambio de opinión. Continúo haciendo la mayoría de las comidas sin sal pero si en el restaurante le han puesto, o Monstruo, que es muy fino, va a comer también, a lo mejor añado una pizquita.

Por cierto, estoy cocinando como en mi vida. Y limpiando la cocina como en mi vida también. He llegado a la conclusión de que el BLW no es más guarro que una papilla o un puré (al menos de momento). También puede ser que le haya cogido el tranquillo y me las esté apañando ya de tal manera, que consigo mantener la dignidad de mi cocina en mayor o menor medida.

Y hasta aquí, de momento. Seguiremos informando. ¡Buen provecho!

Acerca de Monstruua

Madre de dos, esposa de uno. Bloguera, asesora de lactancia y aprendiz de la vida.
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13 comentarios

  1. Yuhuuuu!!! me encanta tu no radicalidad! 😀 la comparto! seguimos tus consejos y Judith ya tiene tambien mucha verdurita controlada… tiene 7 meses y medio y estamos empezando con la carne a ver que tal se nos da… Gracias por compartir tus experiencias!!! 😀 Un abrazo!

  2. Y las lavadoras bien, no?? Jajajaja, enhorabuena por la monstruita comilona!

  3. Ole!!! Qué bien os apañáis!!! jejejeje Yo le daba pures tb pero por meterle cereales. No le gustaba comer pan, las galletas me parecia un poco guarrada…..y los de farmacia no queriamos ni verlos ninguna de las dos. Asi que le hacia pures de verdura con arroz/parta/cuscus/mijo/quinoa……que recuerdos XD
    Por lo demas ya ves, que comodo (y sucio) es el BLW

  4. Wow me gusta tu método aunque yo no lo practico. Yo ando a purés caseros de todas las maneras porque Coquito se atraganta a menudo con todo y ya nos hemos llevado sustos gordos. Me gustaria ir haciendo una mezcla con el blw… Pero a ver. Animo y a seguir

  5. Me encanta tu flexibilidad, el BLW no es un conjunto de normas rígidas.
    Mi familia se sorprendió mucho en navidades cuando vieron comer al peque, y la rama sanitaria de la familia estaban todos alerta para salvarle de un atragantamiento mortal. Fliparon cuando vieron que un bebé puede comer normal.
    Por cierto qué guay que salga Monstruo de vez en cuando en tus posts; los padres no suelen aparecer por los blogs de maternidad 🙂

  6. Vamos, yo no veo el momento de que la bichilla empiece a comer solita y poder dejarla guarreando todos los restaurantes de la zona.

  7. Hola!!! Te he dejado un premio en mi blog, cuando tengas un rato pásate a recogerlo http://mamaalhabla.blogspot.com.es/2014/01/blogs-que-se-merecen-un-premio.html

  8. ¡Espero que no siguiérais solo mis consejos! Que yo no tengo ni idea, estoy explorando, como todos 🙂

    Qué guay que Judith vaya adelante con el BLW también! 🙂 Lo cierto es que hay que confiar mucho en ellos y tener muuuuucha paciencia 🙂

    Otro abrazo para ti 🙂

  9. Las lavadoras a todo meter, no te digo más xD Aunque con doble babero y un trapo de cocina sobre las piernas, a veces conseguimos salvar un poco el tipo!

  10. ¿No le gustaba el pan? ¡Si es que cada niño es un mundo!

    Oye, pues buena idea esa de mezclar pero… ¿no quedaba el puré con una textura rara? Aunque si no le molestaba…

  11. A ver, al principio, Monstruo se echaba las manos a la cabeza de oír toser a Monstruita. Y las abuelas igual. Yo simplemente procuraba que estuviera recta y estaba alerta por lo que pudiera pasar.

    Poco a poco ha ido controlando ella sola, y ahora se ve muy bien la evolución.

    Mezcla con el blw te tocará en unos meses, no? Más que nada porque aconsejan introducir alimentos sin pasar sobre los 8 meses (creo)

  12. Menos mal que les pillaste ya en el momento en que se defendía y fliparon!

    Jeje, pobres padres, pero es que Monstruo se implica bastante, y claro… (lo "malo" de que se implique, es que cualquier cosa la tenemos que hablar un montón!)

  13. Jajajajajaaa ya llegará, ya. Tú sigue con tu teta, que vais muy bien 😀

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