Niños y nuevas tecnologías, ¿control o libertad?

Un día cualquiera, en nuestra casa:
YO: ¿Has visto lo que ha hecho tu hija con tu móvil?
MONSTRUO: ¿Otra vez ha intentado encestarlo en la papelera?
YO: No, lo ha desbloqueado y ha abierto un montón de aplicaciones, la del banco y tu Facebook entre ellas.
MONSTRUO: ¡no jodas Pardiez! ¿Cómo narices lo ha hecho?
Y así es como el padre de la criatura y servidora volvemos a retomar la conversación de marras de cuando esta niña crezca, a ver qué hacemos con la tablet/smartphone/ordenador.

Monstruita dentro de un año.

Monstruo aboga en estos casos por el control tipo Gran Hermano: se instala un programilla o una app de esas que te mandan cada medio minuto coordenadas exactas de la localización de la criatura y otra que te diga en qué páginas se mete, qué apps se descarga, y qué cosas cuenta y le cuentan por Whats App, Tuenti o el chat de moda correspondiente. Pero para que no parezca que la niña crecerá en una suerte de estado policial invisible, Monstruo tendrá a bien avisarla: “tu móvil está controlado por la Agencia de Inteligencia Familiar (F.I.A. por sus siglas en inglés) hasta que seas lo suficientemente madura como para trabajar y comprarte un móvil propio.”

Yo soy de los que opinan que hecha la ley, hecha la trampa, y que siempre encontrará maneras de burlar a la ya mentada F.I.A. que, como todo el mundo sabe, no se fía. Además de que este tipo de control propiciaría la desconfianza hacia nosotros, sus padres, y eso podría ser un obstáculo cuando Monstruita tuviera un problema real y necesitara contarlo para hacerle frente. Vamos, que poniéndonos viejunos, ya lo decía Cervantes hace 400 años y eso que aún no había WiFi:

Madre, la mi madre, 

Guardas me ponéis;

Que si yo no me guardo 

No me guardaréis.

Si a esto le añadimos que el control tipo Gran Hermano no incluye los dispositivos de sus amigos o los de fuera de casa, definitivamente no es lo más adecuado.

En mi opinión, lo más importante para evitar problemas es la educación, que procuremos estar siempre alguien con ella cuando utilice el móvil o la tablet, principalmente durante los primeros años, para indicarle los riesgos potenciales que se puede ir encontrando y, por supuesto, estar siempre alerta para detectar cambios de comportamientos extraños en Monstruita. Mostrarle que en la web no es oro todo lo que reluce, que las mentiras están a la orden del día y que no dé datos/fotos/vídeos que no daría a un extraño en la calle, que esa es otra, lo de los extraños en la calle.

Control parental. Descripción gráfica.

Pero ¿y cómo nos aseguramos de que no instala programas poco amigables? ¿O de que no le saltan páginas porno cada vez que va a buscar un vídeo de Peppa Pig? Fácil, con la solución de toda la vida: descargar un antivirus de esos gratis y nos evitamos problemas. Además, muchos de ellos vienen con control parental para facilitarnos la vida a los padres sin que los hijos se sientan prisioneros en una jaula de oro. Así, por lo menos, nos aseguramos de que virus, programas espía, cazadores de datos, aplicaciones que encienden la cámara y graban sin permiso y demás basurilla poco deseable no encuentren cómodamente alojamiento en nuestro móvil o tablet.

De este modo, Monstruita puede explorar aplicaciones nuevas o la web y nosotros respiramos tranquilos sabiendo que nuestro móvil/tablet/ordenador estará a salvo un rato más a no ser que decida estamparlo contra el suelo (de manera fortuita, por supuestísimo), y ella también.

También podría pasar, por qué no si somos una pareja de frikis Monstruo y yo, que alguno de los Monstruitos fuera un hacker en potencia poco antes de la adolescencia (ya sabéis, la ecuación afición + mucho tiempo libre puede dar lugar a todo tipo de resultados inesperados). Entonces o se monta su start-up en la terraza (aquí lo del garaje lo tienen difícil) o comienza a trabajar para la C.I.A. y entonces, señores y señoras, los que van a tener que instalar el antivirus serán otros.

Imágenes CC de:
Donnie Ray Jones
WoodleyWonderWorks

6 thoughts on “Niños y nuevas tecnologías, ¿control o libertad?

  1. Hay que ir con mucho cuidado con esto… Mi mayor ya domina la tecnología más que yo. Le das el tablet o el móvil de su padre y hace cosas que yo no sé hacer, y encima ahora que sabe leer su capacidad para moverse por Internet ha aumentado mucho. Intentamos enseñarle prudencia, pero espero estar a la altura cuando crezca, y su hermano también. Qué responsabilidad tan enorme ser padres, esto no me venía en la letra pequeña!

  2. Hace tiempo en el otro blog hice un post sobre una app que había encontrado muy útil.Tengo que rescatarlo aquí. Es una app a la que tu le dices que apps, vídeos etc pueden abrir y el resto no podrá. Si le dejas el móvil al niño, podrá usar las app que hayas marcado como juegos,vídeos etc, pero no podrá hacer compras ni se abrirán las ventanas de publicidad que suelen abrirse, ni podrá hacer llamadas. A mi me viene genial porque mi hijo no compra nada por internet, tengo el móvil desvinculado de cuentas para ello, pero se pasaba el día llamando a toda mi agenda!

  3. Bueno, en el caso de Monstruita ella empezó muy pronto porque sus primeros meses de vida fueron un infierno. En cambio, su hermano me parece que va a tardar bastante más…

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