El BLW, al meollo del asunto

El BLW
Porque en el post anterior, me quedé en lo interesante: “bueno, muy bonita la teoría, pero Monstruita qué, y tú, ¿cómo te apañas?” Y ya va, señores y señoras, ya va.
El BLW
¿Qué, Dolly, empezamos ya con el BLW?
Servidora continúa en calidad de asiento de Monstruita durante las comidas, porque aún no se mantiene sentada sin caerse hacia los lados. Pero si antes Monstruita ya quería coger lo que había en la mesa, ahora se lanza hacia ello como si fuera un derecho suyo ineludible.
Cuando toca arroz o quinoa, los granos continúan apareciendo hasta en los rincones más insospechados  de la casa (no digo ya de la cocina, que es donde comemos) varios días después. La quinoa la utilizo porque me parece un cuasi-cereal sin gluten muy apañao y fácil de cocinar, porque se puede preparar exactamente igual que el arroz (dos vasos de agua por cada uno de quinoa, y cocer), y andando. Además, parece bastante versátil para otros usos culinarios. Para mí, que odio cocinar, esto es una gran ventaja. ¡Ah, y es la comida de los astronautas! Es un alimento muy completo.
Lo mejor de todo es que Monstruita está intentando hacer la pinza. (Nota: los freakis de la Educación, llamamos “hacer la pinza” a la oposición pulgar-índice que nos permite hacer cosas tan interesantes como, por ejemplo, coger un lápiz, o coger cuentas de collar para los fans del Hágalo Usted Mismo). Sí, señores, Monstruita ve un grano de arroz aislado por el mantel, e intenta cogerlo con el índice y pulgar de una mano. Obviamente, aún no lo consigue, pero es muy divertido verlo.
Ya la hemos “introducido en sociedad”. Su abuela materna, que es limpia donde las haya, lo olvida todo en favor de su nieta y permite que guarree todo lo que quiera en la mesa. Así que ya hemos comido en familia. Forré todo con bolsas de basura abiertas de todos modos, para minimizar daños. La experiencia fue muy buena. Nadie se escandalizó y lo asumieron con bastante naturalidad. Respetaron también sus cantidades y su menú, y nadie intentó forzarla a tomar algo distinto. Monstruita estaba encantada de haberse conocido y era feliz siendo el centro de todas las miradas y degustando su filete de ternera a la plancha, su zanahoria cocida (ejem, o no) y su pera.
El BLW alpaca
Esta alpaca, en cambio, degusta la zanahoria con fruición
Es interesante comprobar como Monstruita va desmontando uno por uno todos los mitos insconscientes que yo pudiera tener sobre los distintos alimentos:
Por ejemplo, que la parte de arriba de la pera no se come. ¡Por favor, si la quitas el rabito, parece tener la forma perfecta para llevársela a la boca y mordisquearla!
O que el pollo a la plancha está más rico que una zanahoria cocida. Pues no. O le echas algo, o eso no hay quien se lo coma.
O que el plátano siempre se coge en vertical. No, no y no. Se agarra con las dos manos, en plan mazorca de maíz, y es estupendo para roer.
O que antes de coger un trozo de comida nuevo, es necesario soltar el que ya tenemos. Error. Es más complicado, pero se puede. ¡Se puede!
O que la fruta no se mezcla con el plato principal. Vamos a ver, si se las pongo a la vez, será que sí que se puede, ¿no? Pues se prueba, y punto.
El BLW traicion
El BLW no ha visitado aún esta casa.
Lo mejor fue el otro día. Fuimos Monstruita y yo a comer con una amiga. Durante la comida, Monstruita comenzó a quejarse. No se callaba con ningún juguete ni cogiéndola en brazos. Hasta que, por fin, decidí darle un trozo de pan (no estaba planificado). Estuvo con el churrusco aquel durante media hora, calladita, y tan feliz. Mordisqueó bastante (lo que yo considero “bastante”, es decir, pelar un poco la corteza y ya está), y luego continuó con un poco de pollo asado del que estábamos comiendo (burrada total, pero bueno). El camarero nos miró con cara de horror por la que estábamos montando. Pero yo confío en que mentar y acordarse de todos nuestros ancestros le sirviera para evitar segregar bilis negra por las orejas. El pobre no conocía nada sobre el BLW y ni ganas, pienso.
No obstante, yo confieso, que no sigo el BLW a rajatabla. No solo por lo de los horarios que comentaba en el anterior post. Qué va. También porque… ¡utilizo la cuchara, el tenedor, y hasta mi mano! A veces la incluyo en el arroz y la quinoa. Pero no soy yo quien la maneja, sino Monstruita. Con lo cual, antes de terminar en el suelo, la cuchara ha servido como baqueta, catapulta, utensilio babeable y, bueno, alguna vez, también como cuchara. Pienso que no viene mal que la manipule de vez en cuando, aunque nunca imaginé tal variedad de usos para algo tan simple. Otras veces, cuando un alimento se ha convertido en algo demasiado resbaladizo, utilizo mi mano como apoyo.
El BLW cuchara
Monstruita, hija, la cuchara ASÍ NO.
Y sí, también he caído en la tentación de meterle una cucharada en la boca de algún alimento “a ver qué pasa”. ¿Y sabéis qué pasa? Que Monstruita dice que nones, que lleva toda la vida decidiendo qué comer, cuánto comer y cuándo, y que a su edad no va a cambiar.

Que el buen comer os acompañe. Seguiremos informando sobre el BLW.

Acerca de Monstruua

Madre de dos, esposa de uno. Bloguera, asesora de lactancia y aprendiz de la vida.
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11 comentarios

  1. Que libro estas siguiendo para el BLW? me encantaría hacerlo también, aunque odio las limpiezas después de las comidas, pero sé que a Emma le encantará!
    Mamá y maestra

  2. Oye que lo llevas mu bien! Lo de la pechuga de pollo cocida es una cagarruta, les gusta más la ternera, no saben ni ná los jodíos. No necesitas ayuda para nada, ya te estás convirtiendo en experta 🙂
    Sobre lo de la cuchara, yo también la usaba a veces pero es que para ciertos alimentos es inmanejable lo de la mano, aunque está bien ver cómo al final se apañan y cogen el arroz, te partes de la risa.
    A seguir así que veo que monstruita no tiene problema, verás cuando le pongas algo más sabroso 🙂

  3. Jajaja, me trae muchos recuerdos y me ha encantado. Con tu permiso me lo llevo para el resumen semanal de papás y mamás de Bebés y más.

  4. Lo de "claro que la niña es bien zampona y no hace ascos a nada", no es tan claro. Quizá es que, como siempre ha sabido lo que ha comido y ha controlado lo que ha comido, ahora está segura y por eso come de todo 🙂

    A Monstruita ahora parece que le gusta comer. Pero si le intentas forzar a una sola cucharada, no entra. Ni una, ¿eh? Pero tú la ves con el BLW, y parece el bebé más feliz del planeta, y como si comiera de todo lo que le pongas. La realidad es que la dejo a su ritmo y no me agobio por lo que come o deja de comer (o lo intento).

  5. Yo creo que lo probaré en su momento, porque con mi sobrina funcionó desde muy pronto, claro que la niña es bien zampona y no hace ascos a nada.

  6. ¡Nunca es tarde si la dicha es buena! A ver, que a lo mejor, en los posts parece que Monstruita es una tragadaldabas de cuidado. Y lo que más hace ahora es rechupetear y tirar las cosas. Lo que pasa es que, de momento, eso me vale, porque no pretendo que "coma" ni se "alimente" de eso ahora mismo, eso lo tengo bastante claro.

    Lo del atragante, siempre tengo presente qué hacer si pasa. Pero vamos, también he de decir que, conforme fui viendo que ella solita tosía y echaba los trozos grandes hacia afuera, me fui tranquilizando.

    Lo que no significa que siga preguntándome cuándo comerá de verdad, y cuándo le saldrán los dientecillos para que vaya masticando 🙂

    Un abrazo para ti también 🙂

  7. Yo estoy sufriendo con el BLW, ¡que envidia me das! Yo estoy empezando tarde y mal, pero bueno, he conseguido que le hinque el diente al pan y a alguna galleta.

    Como he dicho en muchas ocasiones, le tengo pavor a que se atragante y a veces por costumbre (y prisas…y vale, porque es lo fácil), caigo de nuevo en darle comida triturada.
    La verdad es que nunca le ha llamado demasiado la atención lo que ve en nuestros platos. Le he puesto en un platito patata cocida, zanahoria, fruta, tortilla francesa…para que fuera experimentando a su bola y o lo tira o no le hace ni puñetero caso.

    A mi se me está haciendo difícil y tengo mil miedos.

    ¡Te sigo en tu aventura con el BLW!

    ¡Un abrazo!

  8. Mi objetivo es ese, no tener que hacer comida distinta para ella. Pero vamos, sí, pretendo ir contando qué tal va, por si alguna primeriza cae en esto del BLW, que vea que no es la única.

  9. Ains, cómo me gusta leer esos comentarios de gente como tú, que ha probado papillas y BLW. Porque claro, yo voy de cabeza al BLW sin haber probado antes papillas, y a veces reconozco que soy un mar de dudas y prisas y estoy por rendirme. Si no lo hago, es por comentarios como el tuyo y por el colchón que supone la leche.

    Gracias 🙂

  10. Totalmente de acuerdo con lo que dice Mamá en Bulgaria. Yo también le ofrezco con las manos y si él abre la boca, para adentro. Si no quiere, me aparta la mano con la suya. Y ya está claro el tema. No se insiste más.
    Y lo del pollo asado… Mi niño se pirra por un trozo de pechuga. Fue un día de #malamadre que no había hecho de comer y eso comimos todos. Y sin problemas.
    Espero que nos vayas contando qué tal le va.

  11. Yo también uso las manos, eso no significa que se haga mal el BLW, sólo se adapta a cada niño no? Pero no le embuto la comida, yo se la pongo delante y si se pone contento y abre la boca, dejo que la coja. O a veces le sujeto el plátano mientras él va mordiendo trozos. Y algunas cosas las come con cuchara. Pero creo que mientras sea el niño quien decida qué come y cuando, es BLW.

    Confieso que después de año y medio de papilleo con la mayor, era muy suspicaz respecto al BLW, probé por probar y ahora estoy encantada, y el niño más. Me alegro que a Monstruita también le mole la comida de mayores.. 🙂

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