Cuentos con música: Sueños del Gatipedro

Monstruita pasaba de interesarse por los cuentos hasta hace relativamente poco. Entre eso y que mi paciencia en esos casos deja mucho que desear porque no me apetecía predicar en el desierto, los libros infantiles se habían convertido en una esperanza para el futuro o en objetos para romper manipulables sin más. Sin embargo, ahora le encantan tanto (sí, señores y señoras, “tanto”) como ver Pocoyó, Peppa Pig o Bob Esponja. Servidora no se lo termina de creer pero aprovecha el tirón y cuando la ocasión lo requiere, ella lo pide, está el padre de por medio o yo no estoy muerta, caen unos cuantos cuentos (sic). ¿Habría cuentos con música?
A ella no le importa repetir cuentos pero… ¡a mí sí! La biblioteca del barrio me pilla un poco lejos así que, aunque tanto Monstruita como yo tenemos el carné, he dejado de ir temporalmente. Así que me dedico a tripitir cuentos, agradecer los que me regala alguna amiga y aprovechar los que compran los familiares.
¿Os podéis creer que yo, en estas condiciones, no vaya a comprar ningún cuento que me guste? ¡Ja! Me encanta leer y cuidar este aspecto de la crianza de mis hijos. Lo que busco en los cuentos a estas edades es que sean originales, con ilustraciones que me gusten, que traten temas que me parezcan interesantes por su contenido, vocabulario o propósito y que estén adaptados a la edad del momento en que los necesito. En los bazares chinos he encontrado alguno pero es raro, no os voy a engañar. Al final recurro a la librería de mi barrio donde, además ya me conocen.
Lo que no me esperaba (y ha sido una grata sorpresa y un gran descubrimiento para mí) es encontrarme a los Sueños del Gatipedro en mi buzón.
Cuentos con música
Venga, va, solo las portadas se salen de lo normal pero ¿merecerá la pena lo de dentro? Y la sorpresa es que… ¡tacháaaaan! ¡Traen un CD con canciones que van acompañando a los cuentos! Afortunadamente para mí (y para los seguidores de la editorial Sueños del Gatipedro) las canciones no son las típicas músicas ñoñas con voz blanca atiplada y xilófono de fondo. ¡Nooooooooo! ¡Tratan a los niños como oyentes de música de verdad! Así que están bien instrumentadas, con letras novedosas o de toda la vida (como en Jolgorio del bueno), con ritmos de todo tipo, desde pop hasta rumba. Estos cuentos con música son muy pero que muy distintos.
Me recuerdan mucho a los audiocuentos que yo escuchaba de pequeña. Mi madre nos compraba cintas de cuentos donde se narraba la historia y se acompañaba de cancioncillas que aparecían de vez en cuando. Me gustaba ponerlos mientras cenaba. Aquí el concepto va un paso más allá porque requiere un narrador presencial y porque las imágenes que ilustran cada uno de los libros están cuidadosamente seleccionadas para acompañar de manera específica tanto el texto como las canciones.
Cuando a Monstruita le llama la atención alguna de las canciones, pide que la repita. Porque, señores, al final alguna se pega y me la termino aprendiendo, así que la canto yo en lugar de poner el CD (por cierto, una sugerencia: aunque en la web de esta editorial joven y emprendora tienen algún mp3 descargable, sería bueno disponer de todos los audios del CD en ese formato para poderlo reproducir en otros dispositivos como el móvil, el coche…). Por cierto, en su web también tenéis otro tipo de descargables como unidades didácticas y máscaras recortables. Son mucho más que cuentos con música.
Monstruita tiene dos años y le gustan en la medida en que comprende las ilustraciones pero desde luego veo que estos libros sirven para niños de seis años e incluso diez por la profundidad de algunos de sus cuentos.
Alguna vez, mientras le leo algún libro a Monstruita, tarareo alguna melodía. Esto es más elaborado y, en ese sentido, nos lo dan todo mascadito. La música de estos cuentos con música nos acompaña incluso antes del nacimiento y nos cuenta historias (por ejemplo, ya escuchamos desde el útero el latido de mamá). Así que me parece que esto es una continuidad, una manera natural de introducir a los pequeños en el mundo de la lectura.
Venga, por aquí añadimos al Gatipedro y a sus sueños a la saca de las editoriales chulas en las que conviene mirar cuando se busca un cuento especial.
Cuentos con música logo
Está claro, leer y cantar, todo es empezar.
Actualización: ¡Parece ser que las canciones SÍ están en otros formatos, de hecho, están en Spotify! Solo hay que buscarlos por el título del cuento en cuestión. Así, he encontrado:Petit Pop en Silenciópolis
María Fumaça
Jolgorio del Bueno

Acerca de Monstruua

Madre de dos, esposa de uno. Bloguera, asesora de lactancia y aprendiz de la vida.
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4 comentarios

  1. jajaj te imagino contando cuentos casi a ritmo de reageton. Te confieso que en casa no tenemos ni equipo de música, ni un triste "radio casette"..es lo que tiene la era moderna, que no tienes lo mas básico. Creo que le voy a tener que regalar al nene un "walkman" o argo así jaja. Por cierto gracias por el tip de los descargables en mp3 😉

  2. Qué culta Monstruita! El mío de momento lo único que hace con los cuentos es tirarlos por los aires a ver dónde caen. Ya dicen que las niñas son menos brutitas que los niños 🙂

  3. Hola!
    Que chulo no lo conocia. Recuerdame que te enseñe lo de máx mia – con la música hacia la vida

    Me encanta que les gusten los cuentos , se aprende mucho

  4. Oh! A mi me encanta descubrir nuevos cuentos para leer con la peque.
    Como dices da gusto cuando encuentras cuentos diferentes y con ilustraciones chulas.
    Este tiene muy buena pinta, lo buscare. Ademas el tema que vaya acompañado con un audio me encanta.

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