Tu hijo es como un melón

tu hijo es
Directamente, desde las neuronas intrincadas y malévolas de Monstruo, llega la siguiente entrega: “Tu hijo es como un melón”. Creo que no tiene desperdicio, aunque algunos no salimos muy bien parados… ¡Qué aproveche!

Estimado ingeniero: tu hijo es como un melón.

Básicamente unos “salen buenos” y otros no. Si te fías de tu suegra, de la vecina del quinto o de los tropecientos libros, blogs y mierdas varias de artículos que leas, puede que piensas que haces algo mal, pero no, amigo. Si tu hijo llora, y crees algo está mal, que no puede ser… ¡Bienvenido!. Si al leer esto crees que estoy exagerando, puedes pasar de capítulo, afortunado lector.
 
Vale, tu hijo llora, mucho. Aquí estamos. Debes saber, que aunque tu madre te diga que tú no llorabas nunca, es como si le preguntas a una mujer sobre el parto, muchas dirán que no era para tanto el dolor, incluso algunas dirán que prefieren hacerlo sin epidural la próxima vez. ¿Recuerdas a esa adorable mujer que te retorcía la mano y que vomitaba palabrotas en el paritorio?. Sí, bueno, pues yo intuyo que lo mismo que toma para olvidar ese trance, le hace olvidar con el tiempo que cuando su hijo era un bebé lloraba y le hacía pasar las noches en vela.
 
Yo tengo un dicho con mi mujer, y es que mi vida se divide en tres tercios: mañana, tarde y noche. Puede pasar una buena mañana, pero una mala tarde, y tendrás suerte y pasará buena noche. Puede que duerma bien  y os dé una mañana apacible, pero la tarde será infernal, pero lo peor es cuando tiene una buena mañana, y  durante las visitas de por la tarde esté como una rosa: te hará parecer un cretino quejica porque nadie creerá que chilla como un jabalí. Podéis caer en el error de pensar que por fin os dejará dormir. Error: tendrá una noche infernal.
 
Es mi regla de los tercios. O mañana, o tarde o noche, pero una te la vas a comer. Hay otros niños que son dos tercios, y dicen las leyendas que circulan entre el gremio de las enfermeras, que hay niños 24/7. Veinticuatro horas, siete días a la semana dando por saco.

hijo stewie
 
Puede que antes de tener el hijo tuvieras ciertas decisiones al respecto ya tomadas, en plan “no le dejaremos dormir en la cama”, o “no creo en el colecho”, o “tendrá sus horarios desde el primer día”. Infeliz.
 
Igual un día te descubres a ti mismo durmiendo en la bañera –muy feliz-, con el gato en la cuna y tu mujer echa un trapo en una esquina de la cama mientras tu bebé está en el centro de la cama de matrimonio con una sonrisa angelical.
 
Leerás todo tipo de trucos, te contarán todo tipo de movidas más cercanas a los rituales de magia que a la ciencia y acabarás aferrándote a casi todo, pero descubrirás que tu hijo es como un melón, que por mucho que te digan, sólo tu sabrás como funciona, así que lo siento: no hay recetas.
 
Así que si tu melón ha salido bueno, por favor, cállate y no lo restriegues a los demás padres, dí que también llora. Mucho.

Acerca de Monstruua

Madre de dos, esposa de uno. Bloguera, asesora de lactancia y aprendiz de la vida.
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18 comentarios

  1. Buenísima la teoría de los tercios! Qué razón tienes!

  2. JAjajaja, qué buena comparación. Esto… Pero nunca he sabido como se distingue un buen melón y otro normal o malo sin probarlos :p Yo… Estoy encantada con mis dos melonas, la pequeña más buena que la primera, pero la primera más responsable que la pequeña.

  3. El niño meloooooooooón!!! Me encanta el blog de monstruo, un buen padre friki, si señor 😀 Yo si algo me ha enseñado V es que todas las decisiones que teníamos pre-tomadas, no sirven un carajo xD

  4. Es que los melones saben quienes son sus padres y mientras ante la visita estarán durmiendo, ante sus progenitores, se mostrarán como son. Vamos, es signo de que nos tienen confianza… Y claro, una que embarazada pensaba que el melón debía tener y disfrutar su propio espacio (por eso, tanto afán en adornar su cuarto), despierta una mañana 15 meses después, y descubre los pies del hijo en la cara del esposo, y no sabe cómo siguen dormidos.

  5. jajajaja qué bueno y qué cierto!!!!!
    nunca sabemos nada…mi hijo tiene 6 años y sigo sin saber qué tengo que hacer en algunas situaciones, del plan, ¿esto se merece un castigo? y si es que si, ¿qué tipo de castigo?
    ánimo por que sois geniales y seguro lo haréis genial!

  6. El monstruo sabe de lo que habla, si señora!!! Me uno al grito: el niño meloooooooonnnn!!!
    Madres del mundo, sus hijos lloran y mucho 🙂
    Besos

  7. Muy buena, si señor, la teoría de los tercios! Se la transmitiré al padre de la criatura, y creo que estará de acuerdo en todo!

  8. Donde estabas hace dos años?? jajajajjajajajajaj…viva, viva, vivaaa, casi palmo de risa!!!

  9. jajajajaja tal cual! esto es mucha sabiduría junta, debería leerlo cada madre del mundo! un besote

  10. jaaaaaaajajajajajajaja, ay nena, que acabo de descubrir tu blog (gracias al premio de Planeando ser padres) y te juro que me he descojonao con esta entrada, jajajajajajjaa, ahra mismo la comparto porque es sencillamente GENIAL! XDD

    Que sepa usté que a partir de ahora tienes una fan más ^^

    Un abrazo fuerte!

  11. yo tb quiero de eso que reparten x ahí para olvidarse de las noches sin dormir, del parto y demás cosillas relacionadas con las malas noches y malos momentos que nos hacen pasar los peques!!!!

  12. ¡Jajaja! Nosotros ya vamos mentalizados para lo peor porque tanto mi madre como mi suegra dicen que nosotros no paramos de llorar durante el primer año y que les dimos unas noches… Así es que como el llanto sea genético ¡vamos apañados!

  13. Todos lloran, no nos engañemos!! más tarde o más temprano… ya lo sabrás por mi blog, ;)… Nuestra nena "era buenísima", no dió ni un problema.. y ahora, con el año, todos de golpe… ahora si que nos está dando noches… confirmo la tesis de los padres que dicen, "son etapas"… pero vamos, que un niño/a es lo que es… y más tarde o más temprano guerreará, sino es por cólicos, por el dormir, sino por el comer…. en fin, por algo, qué queremos!!

    Besos, especiales pa la monstruita

  14. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

  15. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

  16. Definitivamente, los niños son como melones. Y los padres somos… meloneros. Mi hijo siempre ha sido de 1/3 algunos dias 2/3 y otras veces 8/14. Pero en fin ..lo querremos igual cuando sea mayor. Y yo quiero algo de esa "mierda" porque a mi no se me olvidan las noches levantandome 4 y 5 veces todas las noches

  17. Jajajajaja!!!! Buenísimo y confirmo cada línea…no se sabe nada, no se puede programar nada y no se puede aún menos afirmar nada hasta que no se es madre ( y padre obviamente..)

    Un besito

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