Un día perfecto

Un día perfecto

Resulta que estás embarazada. Todo es ilusión, emoción, espera… Hasta que nace el bebé. O, más difícil todavía: los bebés.
Empiezas a criar y, de repente, comprendes a todas las madres del mundo, a la tuya, a la vecina y a las de más allá. Por un lado piensas “qué suerte haber nacido en esta época con lavadoras, pañales desechables, olla express/robot, ascensor, coche y reparto de tareas con el padre. Qué suerte poder tener independencia económica de mi pareja. Qué suerte tener tanta información sobre casi cualquier cosa a mano”.
Y por otro lado pasea por tu mente cuando te puede el agotamiento “claro, pero mi abuela no tenía que trabajar también fuera de casa. Y además le podía dejar el niño a las vecinas. Y podía sentarse a charlar con ellas más de una tarde a la semana. Y no tenía que estar escultural y perfecta. Ni la publicidad, los amigos o los suegros le cuestionaban cada cosa que hacía con sus hijos”.
Total, que nada es perfecto. Las madres hemos estado y seguimos estando presionadas. Dicen que ahora más que nunca y puede que tengan razón. Tenemos que ser madres perfectas, mujeres estupendas, amantes consideradas, trabajadoras eficaces y todo esto con la mejor de nuestras sonrisas en la cara.
Pero nosotras, mujeres poderosas, madres incansables (cuando conseguimos dormir un poco) y personas tenaces continuamos en la búsqueda del día perfecto, de hacer que cada día sea como nos gustaría. La vida la hacen los días, así que procuramos que la mayoría salgan buenos. Con todo lo que tenemos encima no es nada fácil. 
No hace mucho participé en una encuesta que hizo Medela sobre cómo sería mi día perfecto. Con motivo del lanzamiento de su app My Medela, han expuesto los resultados y, la verdad, son bastante esclarecedores. Parece ser que nos las vemos y deseamos para estar donde queremos y como queremos. Pero todo puede mejorarse asumiendo una serie de pautas para estar más cerca de ese día perfecto. Os las dejo en esta infografía. ¡Buen provecho!

5 thoughts on “Un día perfecto

  1. Si es que no se puede tener todo. Sería genial poder cuidar de nuestros hijos hasta cuando quisiéramos, tener tiempo para la familia, y a la vez poder ser independientes y tener nuestro trabajo, pero realmente no veo cómo… Si trabajamos fuera alguien ha de cuidar a nuestros hijos mientras tanto, y si estamos en casa nos falta la independencia que da el tener un trabajo. Me parece triste no poder elegir libremente.

  2. Ay, mi día perfecto sería con mi marido y mi hijo…pero alejados del negocio familiar.
    Paso los 365 días del año aquí metida, tan solo cerramos en nochebuena/navidad y 4 días que salimos de vacaciones en septiembre. Dia y noche, siempre aqui. La ventaja es que puedo criar a mi hijo mientras trabajo, no he tenido necesidad de canguros ni guarderías. Pero la desventaja es la falta de intimidad en familia, nunca estamos solos. Así que mi dia perfecto no es sola, sino con ellos..pero alejados del negocio, paseando, disfrutando solo de nosotros.

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