Alojamiento sin niños

Vaya por delante que esta entrada surge a raíz del post Only for adults, de Mamá tiene un bug, donde expresa su indignación por la existencia de alojamientos donde no se permite la entrada de niños, al haber intentado reservar en un hotel que, casualmente, pertenecía a este tipo.
A mí me pasó algo parecido en Semana Santa. Buscaba una casa rural bonita, que no fuera muy cara y que estuviera en un entorno que mereciera la pena. La encontré tras mucho mirar y muchas opciones descartadas, ¡era la casa perfecta!. Pero ¡ops! No permitían niños. Al parecer, anteriormente no tenían esta premisa pero algo debió pasar, para que cambiaran las normas. Cabreo me llevé, para qué nos vamos a engañar, pero era lo que había.
Los niños son alegres, dan vida, pero también pueden llegar a estresar o molestar simplemente jugando. Los adultos también, claro, por eso evito los alojamientos con pinta de “hotel para despedidas de solteros”, “hotel barato para guiris“, “hotel con animación chuliguay y bailes nocturnos”, y demás. Que, oye, si pusieran “hoteles sin borrachos”, yo era la primera que iba para allá. Pero no existe ninguno que se venda como tal, porque debe ser políticamente incorrecto. Es lo único que me molesta: que los “hoteles sin borrachos” sean políticamente incorrectos y los “hoteles sin niños”, no.
Borracho en hotel. Una especie a evitar.
Foto: karajo real
Al final, volví a repetir la búsqueda y terminamos en una casa rural muy bonita también, con un buen entorno y tranquila. Había tres niños en una familia, además de Monstruita que, por aquellos entonces, contaba poco más de un año. ¿Hubo ruidos? Ni uno. Los niños no molestaron, y Monstruita tampoco (o eso creo).
Bien, ahora me meteré en terrenos farragosos donde expondré mi yugular por si alguien se quiere tirar a ella, que no tenga que dar mucha vuelta.
No será la primera vez, ni la última, que cualquiera de nosotros ha visto a niños correteando y gritando, alegres y despreocupados, jugando entre ellos. Claro, ¡son niños! ¿Qué esperamos que hicieran?¿Que aguantaran sin moverse en una silla tres horas estilo infanta? No, desde luego, pero hay lugares más propicios que otros para jugar. Si los padres son laxos en ese sentido, es posible que no se den cuenta de que pueden molestar. Y, claro, ¿qué haces tú, dueño del hotel Zen y Relax Total, cuando vienen cabreados el resto de los clientes, porque han pagado por horas de paz, y no la tienen? Pues, directamente, prohíbes la entrada a todos los niños, así, a lo Herodes, porque todo el mundo sabe que, muerto el perro, se acabó la rabia. Pagan justos por pecadores.
Si ya en los parques vemos como algunos progenitores pasan olímpicamente de su retoño, mientras este intenta brear al nuestro, quitarle sus juguetes, o le incrusta el dedo en el ojo impunemente, ¿qué no veremos en los hoteles, donde seguramente esos padres esperan supuestamente descansar y liberarse de los críos, dejándoles que corran y trasieguen a su libre albedrío por las instalaciones? Porque esos padres, señoras y señores, ¡también van a hoteles de vacaciones!
Por otro lado, como madre, agradezco que me avisen de que ese hotel o casa no está preparado de ninguna manera para niños. ¿Qué hago con un bebé que pide marcha, en un sitio donde no se puede tocar absolutamente nada, o sabes que hasta el más mínimo suspiro se convierte en un estruendo? No, gracias, a mí dadme sitios donde sepa que podré estar a gusto con mi hija.
Puedo imaginarme al pequeño bastardo trepando por la estatua gritando a lo Conan
Foto de Disparo Diario
Y al igual que nunca entré en ningún sitio donde no me quisieran a mí o a mis acompañantes por la vestimenta, su orientación sexual, su religión o su profesión (esto último me ha pasado, lo juro), del mismo modo no iré a los sitios que no me quieran a mi familia y a mí al completo o, simplemente, no nos convengan. Se nos olvida que, aunque están abiertos al público, esos sitios no dejan de ser negocios llevados por personas con una ideología concreta de cómo debe ser su casa, porque eso es lo que es su negocio: su casa, un sitio donde el dueño decide quién entra y quién no.
Quizá, algún día, cuando pueda dejar a Monstruita y al Por venir con los abuelos, sea yo misma la que busque ese tipo de hoteles para una escapada de porfinsolos con Monstruo.

13 thoughts on “Alojamiento sin niños

  1. Yo también quiero un porfinsolos de esos! No con Monstruo eh? Con el padre de mis bestias! 😉
    Hace tanto tiempo que no estamos solos que lo echo de menos jiji! Y cuando por fin podamos salir sin niños, admito que me gustaría algún sitio tranquilo y sin niños ajenos.

    Aunque por otro lado, como ahora voy a todas partes con los niños, obviamente me conviene más pensar en sitios donde los niños sean bienvenidos…

  2. No me veo yendo a un hotel de esos, pero tampoco me molesta que existan. Hay otra cosa que sí me molesta y es la idea que hay en España de lo que es ser lo contrario, es decir, un sitio adecuado para niños.

    ¿Sabes que nunca he cambiado un pañal fuera de un cambiador?¿Que mi hija siempre ha tenido trona cuando ha ido a un restaurante?¿Que hemos ido al cine varias veces con ella sin problemas? No sabes lo que relaja saber que en cualquier lugar público vas a tener un cambiador limpio, que en todos los sitios con comida tu hija puede compartir mesa a la altura de los demás en su trona, o que hay sesiones matinales de todas las películas en todos los cines y que, precisamente por el horario, sabes que sólo van a tener a familias con niños pequeños como la tuya. En mi vecindario hay un restaurante con ludoteca gratis y otro con esquina con juguetes y pinturas. Que esto no sea normal en España es lo que debería enfadar, porque eso es echar a las familias soterradamente algo que, personalmente, me parece más feo que hacerlo a las claras.

  3. jajajaja ¡algún día llegaremos al porfinsolos con los respectivos!

    Claro, yo ahora pienso en sitios con niños, pero vamos, que haya de los otros, está bien también, por todo eso que he puesto 🙂

  4. Bueno, en España la cosa va cambiando poco a poco. Actualmente, en todos los restaurantes, incluso en los pueblos más recónditos (excepto en uno), he encontrado una trona para que coma Monstruita.

    Las sesiones matinales sé que hay, pero como todavía no uso de eso, no sé cómo estará la cuestión.

    También veo cada vez más sitios con rinconcitos para los peques: la farmacia, la oficina de seguros, la peluquería… Se está empezando a convertir en algo más o menos habitual.

    Lo del cambiador… ahí si tienes razón. ¡Anda que no me ha tocado veces cambiarla encima de su silla de paseo! No porque haya cambiadores limpios o no, sino porque simplemente haya. Pero bueno, la verdad es que también va habiendo cada vez más sitios, incluso en gasolineras. Lo que me cabrea, es que el cambiador suele estar en el baño de mujeres. ¡Como si los hombres no cambiaran pañales!

  5. No sabía que al nuevo churumbel le estamos llamando el Por venir ¡jajaja! Me ha hecho gracia. Yo ya comenté en aquel post sobre este tema, pero teniendo un negocio, si este tipo de hoteles, restaurantes, etc. en el que no admiten niños han conseguido clientela, no veo lo malo de que sigan en funcionamiento. Los que tenemos bichillos, con tal de elegir otros alojamientos ya tenemos bastante. Que unos disfruten del jaleo de sus niños y otros de su relax entre adultos. No lo veo mal.

  6. No podría estar más de cuerdo contigo, y eso que aun no lo veo desde el punto de vista de madre. A mi me parece bien que los hoteles se especialicen mientras haya alternativas para todos.

  7. yo no los conocía, pero no me parece una mala idea

    ayer mismo estuvimos comiendo un kebab y en la mesa de al lado había una pareja que dejó a la niña pequeñita – no tenía ni 2 años – moverse a sus anchas, y ella pues se escurría entre nuestras sillas, así que comimos estresados pensando en que le podíamos dar una patada en la cabeza o le íbamos a chancar los dedos al mover una silla ¿los padres? ni se giraban a mirarla…

    a mí no me molestan los niños, me molestan los padres displicentes… así que si puedo evitarlos, mejor

  8. También he notado una mejora estos últimos años pero, aún así, bendita suerte que tienes de vivir en Cataluña. En Galicia pregunté a un foro de madres local sobre restaurantes con trona y me dijeron directamente que para qué quería eso. Desde que hay Ikea la cosa ha mejorado, pero siguen estando lejos de ser la norma.

    Aquí los cambiadores muchas veces están a parte o en el baño de discapacitados, pero es raro que sólo los haya en el de señoras. En las gasolineras debería ser uno de los primeros sitios para ponerlos, porque hay gente que puede estar haciendo viajes muy largos y necesitan hacer las cosas de la forma más descansada posible (desviándome un poco, me han dicho que la ludoteca de El Prat es especialmente chula, pero aún no la hemos probado).

    Por curiosidad acabo de mirar y en Coruña esta semana no hay ni una sesión matinal en el cine del centro :-/

    Pero lo dicho, que lo que deberíamos intentar es que aumenten las ofertas de calidad para familias, no criticar negocios alternativos. Necesitamos sitios específicos para familias porque no siempre es problema de los padres que el niño no se comporte (estoy pensando en ciertos tipos de discapacidad) y es bueno que haya sitios sólo para adultos porque no siempre basta con que los niños se porten bien (supongamos que nos acaban de decir que nunca tendremos hijos, que hemos sufrido un aborto, etc).

  9. No se tratamde que a todo el mundo le tenga que gustar estar con niños, a mi por ejemplo me molesta la gente que se pasa todo el rato hablando por el movil (por ejemplo en el tren, que no te dejan echar ni una cabezadita) pero a nadie se le ocurre prohibiles la entrada a gente con movil, se trata de que tenemos que aprender a convivir todos en los lugares públicos.. Además, no estamos hablando de hoteles con actividades dirigidas a un publico adulto, estamos hablando de prohibir la entrada a los niños.

    Un beso!

  10. Siempre que hemos ido de hotel, hemos buscado uno con actividades para niños, comida normal que puedan comer los niños, etc… Yo entiendo perfectamente a la gente que va de relax y tranquilidad, pero para eso están los hoteles sin niños,o los costosos (no te has parado a pensar, que cuanto más caro el hotel, menos niños se ven?)
    Cuando he ido de parejita, han sido hoteles diversos, con niños, sin niños… No sé, hay de todo.

  11. Pues qué razón tienes. Cuando éramos una simple pareja buscábamso algo acorde a lo nuestro rollo, pero ahora, lógicamente, busco algo adaptado a mis necesidades y donde la niña no esa un estorbo para nadie.
    El turismo está dirigido a turistas según sectores de población, es así. ADemás yo también esquivo hoteles de mucho alemán junto o de jóvenes ebrios… pero está claro que debe haberlos para acogerlos y que se tiren desde los balcones… en fin! que yo también tengo que buscar algo de vacaciones
    un beso

  12. Supongo que hay hoteles para todos los gustos y gente también que busca cosas diferentes…Cuando tienes niños buscas algo que sea adecuado para ellos, y cuando viajas en pareja, quieres desconectar y buscas algo más "tranquilo".
    Entiendo lo que quieres decir…Es como lo de los aviones. Subes con el niño y la gente ya te mira mal o aguantan la respiración rezando para que no te toque cerca de ellos. En fin, hay que vivir y dejar vivir al resto, que los niños son eso; niños, y no saben si molestan o no.

    Un besote!!

  13. Cuanta razón tienes! A mi me pasó algo similar en Semana Santa también. Al final tentamos una casa súper lejos de todo y donde los niños podían estar a sus anchas. Se portaron muy bien y es que permitirles un espacio les ayuda mucho, cuando los chicos están limitados se alocan.
    Yo paso mucho tiempo con ellos, mi esposo igual y siempre buscamos la comodidad de los 5.
    Ayer fuimos a escuchar una ópera. Están muy chicos aún para ver una (quedarse callados y quietos por tanto tiempo), y buscamos una que fuera al aire libre, nos fue genial. Sin embargo no muy lejos de nosotros había unos niños que me tenían de nervios, corrían y gritaban por todo lado y sus padres no decían Pío.
    Que bueno que los lleven! Que mal que no exista el sentido común, para llevarte al niño de una situación incómoda.

    Hace una semana el chico y yo nos escapamos sin niños y la pasamos genial, haciendo cosas de adultos nada más. Que falta hacía poder estar a nuestras anchas.

    Así cómo hay lugares para no fumadores, debe de haber áreas sin niños, áreas solo para niños, para lactar, para cambiar un pañal. Todo tiene su momento.

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